Metodología
En qué se basa lo que ves y cómo interpretarlo. Si algo no cuadra con el informe original, el informe manda: dínoslo por el buzón y lo corregimos.
1. Los datos vienen del informe original, no de un proveedor
Las cuentas anuales —ingresos, balance y flujos de caja— se toman de la publicación regulatoria de cada empresa: lo que presenta a su supervisor o publica como informe anual auditado, en su propio mercado. De ahí salen 7,6 M datos financieros de 25.035 empresas cotizadas de 38 países.
No compramos las cuentas a un agregador comercial ni las copiamos de otra web.
2. Qué hacemos con ellos
Sobre esos datos calculamos 112 métricas (márgenes, rentabilidades, deuda, crecimiento, dividendo, valoración…). Cada una tiene su definición en el icono de ayuda que acompaña a la fila. Las cuentas se normalizan a una misma estructura para que puedas comparar una empresa española con una japonesa.
Los tipos de cambio son los oficiales del Banco Central Europeo. Cuando cambias de moneda se convierten los importes; los múltiplos y los porcentajes no cambian. Para la cuenta de resultados y los flujos se usa el tipo medio del ejercicio y para el balance el de cierre, que es lo que corresponde a magnitudes de periodo y de saldo respectivamente.
3. Preferimos un hueco a un dato falso
Antes de publicar una cifra se comprueba que sea coherente con la contabilidad de la propia empresa. Si no lo es, no se publica y verás un hueco. Es deliberado: es preferible que falte un dato a que aparezca uno incorrecto.
Además, revisamos periódicamente empresas contra sus informes para detectar errores y corregirlos en todas las que compartan el mismo problema, no solo donde se detectan.
4. Precios, dividendos y capitalización
La cotización, el histórico de precios, los dividendos pagados y los desdoblamientos proceden de fuentes de mercado públicas. Son datos de referencia, con retardo: no sirven para operar en tiempo real. Los múltiplos que dependen del precio (PER, P/FCF, EV/EBITDA, rentabilidad por dividendo) se calculan con esa cotización y con las cuentas del último ejercicio publicado.
La capitalización que se usa para ordenar y filtrar está convertida a euros: mezclar divisas al comparar tamaños no significa nada.
5. Últimos doce meses
Donde la empresa publica trimestres, la ficha añade una columna TTM con la suma de los cuatro últimos, para no comparar el precio de hoy con un ejercicio cerrado hace ocho meses. Solo se compone si los cuatro trimestres son consecutivos y cubren un año; las magnitudes de saldo (balance) no se suman, se toma el último cierre.
6. Cómo leer «Mi radar»
El radar no dice qué comprar. Sitúa cada cifra de hoy dentro de la historia de la propia empresa:
- Múltiplos (PER, P/FCF, EV/EBITDA): el color indica en qué percentil de su propio histórico está el múltiplo actual. Verde = percentil bajo respecto de su pasado; rojo = percentil alto. No significa «barata» ni «cara»: una empresa en declive puede estar en su percentil más bajo con toda la razón.
- Rentabilidad por dividendo: se compara con su media de los últimos 5 años.
- Precio frente a medias móviles (50 y 200 sesiones) y variaciones a una semana, un mes, tres meses y un año: describen la evolución reciente del precio, nada más.
7. Qué NO encontrarás aquí
- Estimaciones de analistas ni precios objetivo.
- Transcripciones de conferencias de resultados.
- Fondos cotizados y fondos de inversión (solo acciones).
- Cotizaciones en tiempo real.
8. Frecuencia de actualización
Las cuentas se actualizan cuando la empresa publica un informe nuevo. Los precios se refrescan al abrir una ficha y periódicamente para las empresas seguidas. El calendario de juntas, resultados y dividendos se recompone a diario.
9. Errores
Trabajamos con miles de informes y formatos distintos: habrá errores. Si ves algo raro, avísanos por el buzón indicando empresa y concepto; se revisa contra el informe original y, si es un fallo sistemático, se corrige para todas las empresas afectadas.